La trágica muerte de Thiago Altamirano comienza con el descuido de los ‘organismos competentes’ que actuaron desde el pasado 2 de diciembre de 2025 cuando la Jueza de Violencia Familiar y de Género de 3ª Nominación, María Carolina Cáceres Moreno emite una Resolución con medidas tales como “rondas policiales diarias en el domicilio donde residían los menores con su madre -María del Milagro Cuéllar-, un informe socioambiental por parte de profesionales especializados y la intervención formal de la Secretaría de Primera Infancia, Niñez y Familia. Hasta aquí, la pregunta que surge es qué pasó con todos los ‘organismos competentes’ que debían cuidar la integridad física y psicológica de Thiago y Valentín?
La respuesta parece surgir rápidamente, “en Salta tenemos muchas leyes que podrían ser modelo en el país, pero no tenemos infraestructura ni recursos”, explica el Dr. Rafael Villalba Albarado; y continúa “el juez dicta medidas pero cuando se va al cumplimiento, la Policía no tiene efectivos, tampoco hay seguimiento del denunciado, nunca se hacen las pericias psicológicas y parece que eso a nadie le interesa”
Qué pasó desde la Resolución de la Justicia en Diciembre de 2.025 hasta la muerte de Thiago el 22 de junio pasado?, Qué hicieron las autoridades y funcionarios públicos de la Secretaría de la Primera Infancia? Cómo respondió la Policía frente a los requerimientos judiciales de realizar rondas diarias? En definitiva, la muerte de Thiago pudo haberse evitado? Son preguntas cuyas respuestas invaden nuestra sociedad y se apoderan de nuestros pensamientos mientras observamos con tristeza e impotencia la foto de un pequeño de tan sólo dos años que hoy ya no está. Y ni siquiera podemos imaginar el calvario al que fue sometido por quienes tenían que velar por su bienestar, su seguridad y su sano desarrollo.
Mientras tanto, los “organismos competentes” emiten partes de prensa políticamente correctos pero tan fríos como el cuerpo del pequeño Thiago; mientras tanto cada uno de esos organismos busca deslindar responsabilidades asegurando que cumplieron con la parte que le correspondía, que hicieron lo que estaba en sus manos,… pero Thiago No Está
Cuántos errores más se pueden tolerar en una Secretaría que debe velar por nuestros niños que diariamente son vulnerados por un sistema de leyes de avanzada con funcionarios de escritorio? Cuántos niños más deben ser vulnerados y asesinados en Salta? No podemos olvidar casos como el de Zaira, la niña de una comunidad Wichí de Embarcación que murió por la falta de empatía de una funcionaria que aseguraba que era un capricho de los padres pedir su traslado a Salta para que fuera atendida por una enfermedad neurológica y un avanzado grado de desnutrición; o el de la niña de 12 años de Comunidad Bajo Grande que fue hallada abusada y golpeada; o la niña que desapareció del Hogar Gualterio Ansaldi de Tartagal y por la cual la Secretaria de Primera Infancia intimó a los medios de comunicación para que no exhiban su foto y datos para su búsqueda; o Leonel Francia, un pequeño de tan sólo 11 años, víctima también de la violencia intrafamiliar. A todo ello se suman sendas denuncias por nepotismo y violencia contra trabajadoras en la Secretaría de Primera Infancia, por malos tratos en diferentes dispositivos de protección de niños, niñas y adolescentes, informes presentados por la funcionaria con errores e inconsistencias al momento de detallar las acciones que ejecuta en dispositivos tutelados por el Estado….
En fin, la lista de irregularidades o inconsistencias de la Secretaria de Primera Infancia continúa, lo que no puede continuar es la falta de protección del Estado a nuestros Niños, Niñas y Adolescentes



